Si estas parado, siéntate.
Si estas sentado, acuéstate.
Si estas acostado, párate.
¿Sabes a dónde quiero llegar?
Quiero que cambies de posición,
De forma,
De lugar.
Ahora,
Respira.
Inhala.
Exhala.
Inhala.
Y reténlo.
1, 2, 3, 4, 5.
Expúlsalo.
Cierra los ojos.
Piensa en tu color favorito,
En tu animal favorito
Y mezcla.
¿Qué ves?
¿Un perro azul?
¿Un panda morado?
¿Un mono rosado?
“¿Y qué?” se preguntaba ella.
“Fácil.” se contestó a si misma.
Transformación.
Cambio.
Metamorfosis.
Le llegó la hora al susodicho gusano,
A aquel indigente,
Al patito feo,
Al jorobado,
Y a la bestia.
Como hace el bambú chino,
Un día se encuentra indefenso y
pequeño
Pero llega un momento,
Donde crece mucho más alto,
Mucho más fuerte
Y un trillón de veces más hermoso,
Que cada uno de los demás arboles y
plantas,
Que pudiese existir en ese pedazo de
tierra.
No te dejes ahogar,
Toma impulso,
Salta.
Salta, como si te estuviesen prendiendo
los pies en llamas.
Corre.
Corre como si tu vida dependiera de
ello.
Sueña.
Sueña, como si no tuvieses que dormir
un día más en toda tu existencia.
Pero,
Sobretodo,
Vive.
Vive tú vida.
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