lunes, 27 de marzo de 2017

Diablo Enmascarado

Te escribo estos versos para que te salves.
O si te da la gana realmente.
No te conozco,
Ni quiero hacerlo.
Pero dentro de mi, existe esa cosquilla en la que tengo que ser yo,
Y actuar, una vez más, de manera bondadosa.

¿ Cómo te lo explico?
¿ Cómo escribo esto sin sonar una perra?
¿ Sin sonar envidiosa?

De entrada te digo que no me importa.
Me vale mierda.
Es que ni eso, porque me estaría valiendo algo.
Y a la basura lo que hay es que eliminarla.

Quédatelo,
Te lo regalo con moña,
Sin moña
O como sea que dice ser ahora.
Pero si te advierto,
Es un cabronazi.
Un cabrón.
Un nazi.

Un.
chupacabras.

Un
Chucky.

Mata a la flor más linda del montón,
Desgarra el alma de los ángeles,
Quema la esperanza de los esperanzados,
Corta en pedazos el valor humano y se los come,
Los escupe,
Te los restriega,
Y vuelve y se los come.

Te usará.
Oh si!
Clamando que es amor.
Pero, ¿quién ha visto el amor?
Es intangible.
Más sin embargo,
Él, lo vuelve tangible.
O al menos eso creerás tu.

Nada es realidad con el chupacabras.
Chupanazi,
Tú amor,
Nazichuky,
Tú vida,
En fin...
Como quieras llamarlo.

No distingues,
Te aflijes,
Te extingues.

Se tu misma chiquita,
No copies,
No quieras ser yo,
Ni como nadie.
Porque soy un alma en remisión,
Me he salvado de un cáncer anunciado,
Lo extripé de raíz,
Con mis propias manos,
Pero como el mismo cáncer,
Este se expande,
No se elimina fácilmente,
Lástima (siento yo por ti),
Que ha caído sobre ti.

Cuídate,
Se fuerte,
Enfréntate,
No te doblegues
(Eso es lo que deseo que hagas tú, pero haz lo que mejor sea para ti).
Y trata,
Trata (de verdad),
De no entregarle tu alma.
Porque será la ultima vez que en tu santa vida la vuelvas a ver.
Al menos que no seas tan santa como dices ser.

Entonces ahí,
Me alegro que se hayan encontrado.
Y chupense,
Chupense esas almas,
Y dejen al resto del mundo en paz.
Quemense en sus propias almas diabólicas,
No salgan de su cueva,


Y consuman su propio ser.

jueves, 16 de marzo de 2017

Hoyo Negro

Se encontraba emocionalmente en el núcleo del planeta. 
Donde el más invencible es polvorizado con una sola gota del líquido de la tierra. 
Borrando todo rastro de su existencia. 
Le eran igual tanto el gris como el rosado, 
Su cumpleaños como el de su mascota; su hijo de cuatro patas. El más amado. 
¿Quién pensaría que una persona con tanta luz se vería apagada de un soplón? 
Tan ligero como un suspiro. 
Todos se preguntan lo que había pasado. 
Más sin embargo, sus labios estaban cocidos con hilo de nylon. 

Se gastaba todas las noches. 
No por dramática, 
Sino por necesidad, por voluntad propia. 
Últimamente, era mejor dejarse consumir por la sal de sus ojos, 
Que ingerir las vitaminas de sus alimentos. 
Era mejor tumbarse en el abismo que habitaba en su pecho, 
Que ir de compras en la tienda de un diseñador famoso. 
Era mejor hoyarse las marcas de sus muñecas, 
Que dejarlas ventilar para que sanasen. 
Y, era mucho mejor, envolver con el más grande de los moños, el vacío en su alma, 
No por dramática, 
Sino por necesidad.  
La necesidad, que ella misma había creado.