No es
una persona tecnológica.
Pero,
abrió la computadora, presionó la esfera tricolor y dio enter...
Se
desplegó en su pantalla:
Mil
quinientos treinta y cuatro millas,
No
estudió millas, por lo que realizó otra búsqueda,
Aproximadamente,
Dos
mil quinientos kilómetros.
Primera
vez, en su puta vida que le han importado los números.
Aparte
de sus calificaciones de la universidad claro está.
Había
visto números más bajos,
Su
peso,
Su
estatura,
Su
edad,
La
profundidad de una piscina en la cual no sabía nadar,
La
cuenta de un restaurante elegante,
Su
estado de cuenta del banco.
Después,
hizo algo aún más cómico.
Y si
usase un carro?
Bueno,
estaríamos hablando de horas,
Una
unidad mucho más tolerable.
Veintisiete
horas y cinco minutos le dijo el computador;
Asumiendo
que usted vaya a una velocidad de cien kilómetros por hora
Y
sobretodo, en linea recta.
“Sobretodo”
pensó para sus adentros.
Desde
cuando en la vida las cosas son tan fáciles?
Nunca
linea recta.
Hay
sus curvas.
Curvas fuertes de paso.
Joder.
Cerró
los ojos y respiró profundamente.
Ella
es fuerte,
Su
fortaleza la ha permitido vivir a través de grandes desilusiones.
Ha adquirido la paciencia de los monjes.
Ella
podrá con esto.
Querer
es poder.
Y si
que quiere la condenada.
Sonrió,
Sonrió
como solo ella sabe hacerlo.
Está lista.
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